sábado, 3 de octubre de 2015

SOBRE EL TEXTO DEL EVANGELIO DEL DOMINGO 27-B

1.- Una sola carne. 
<<<Las lecturas de hoy nos hablan del amor en el matrimonio. El amor humano ha sido bendecido por Dios. Dios eleva este amor conyugal a un nivel divino. A partir de este momento Dios ama a cada uno de los esposos a través del amor del otro, y cada uno ama a Dios amando al otro. – La unión del hombre y la mujer ha sido bendecida y santificada por Dios. Uno, en su sano juicio, no suele provocar daño a su propio cuerpo. En el matrimonio, tanto el hombre como la mujer "son una sola carne" y, por tanto, busca siempre el uno la felicidad del otro. Ya no se preguntará si "yo soy feliz", sino si "estoy haciendo feliz al otro". Porque en la medida en que el esposo haga feliz a su mujer, será también él feliz y viceversa>>.

2.- ¿Qué cualidades tiene este amor? 
<<Es un amor que toma la iniciativa. No espera que el otro dé el primer paso. Es comprensivo, disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites. Sabe perdonar porque no busca el propio interés, sino el del otro. Es capaz de decir “¡Perdóname!” y “Te perdono, porque te quiero”. Un amor personal que quiere la realización del otro sin esclavitudes. Un amor total que pone en juego todo lo que somos. La persona es corazón: amar es darse. Cada uno se ofrece al otro todo su cariño para hacer feliz al otro. La persona es libertad: los novios se dan un sí que compromete toda vuestra vida. Es como decirse: “Mi vida eres tú”, o “sin ti no soy nada”>>.

3.- Un amor fecundo y fiel.
<<Necesita salir de sí mismo. Dar vida: los hijos, fruto del amor. Pero debe ser fecundo para los demás. No se trata solamente de mirarse el uno al otro, sino también de mirar juntos a los demás, para que el amor sea también bendición para otros muchos. Juntos pueden cambiar el mundo. Las personas que les quieren os siguen necesitando: familia, amigos, compañeros. Los esposos se comprometen a vivir siempre juntos. Pero hay que saber priorizar en la vida: el amor es lo más importante, es un tesoro. Tiene que crecer y que hay que cuidar No podemos ser ingenuos y pensar que crece sólo. Hay que cuidarlo cada día con: los pequeños detalles de cada día. El diálogo para mantener la confianza mutua y la comunicación. El dedicarse tiempo el uno al otro. Hay que evitar todo aquello que pone en peligro al amor y favorecer lo que le hace crecer>>. 

4.- <<Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio con la primera>>. 

<<Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio. También es interesante resaltar que este famoso texto del evangelio según san Marcos tiene mucho que ver con la defensa de los derechos de la mujer. En tiempos de Jesús los derechos de la mujer en el matrimonio, y en la vida, eran prácticamente nulos: el hombre podía despedir a la mujer dándole un libelo de repudio facilísimo de conseguir, cosa que no podía hacer la mujer. Jesús no cae en la trampa legalista que le plantean los fariseos y trata de igualar los derechos de la mujer con los derechos del hombre. Es bueno que también nosotros aprendamos de Jesús a superar ciertas trampas legalistas, cuando de lo que se trata es de defender a las personas socialmente más desamparadas>>.

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